martes, 5 de mayo de 2009

Valderrobres, Feria, vino y corderos sacrificados




La Feria de Mayo de Valderrobres, capital de la Comarca del Matarraña, se ha convertido en una cita ineludible del calendario ferial y constituye un escaparate para las novedades del sector ganadero, agrícola y comercial de la zona. La muestra recoge en su programa exhibiciones deportivas y de juegos tradicionales, talleres y degustaciones de cócteles y productos típicos. Este año, además, se llevó a cabo el primer Concurso de Ganaderías.
La oferta turística de la provincia de Teruel también estuvo presente en la nueva edición de la Feria de Mayo que se inauguró este viernes pasado en el recinto ferial de Valderrobres. El Patronato de Turismo de la Diputación Provincial, que participó en el evento con un stand de 21 metros cuadrados, repartió durante el certamen materiales promocionales de los recursos turísticos de la provincia, entre los que destacan planos turísticos, guías temáticas y de servicios, así como publicaciones específicas de las Comarcas.




Esta vez, los comentarios de la Feria se han centrado en el curioso “robo” en una masía situada a cuatro kilómetros de Valderrobres. Entraron en la propiedad la noche del martes para matar y despellejar a 24 corderos y robar su carne.

En una sola noche los ladrones fueron capaces de matar y desollar a 24 corderos. Además, les sobró tiempo para prepararse unas patatas hervidas, beber unas cervezas, ducharse y robar un coche en el que cargar los cuerpos de los animales.Cuando la familia Segarra Molada, propietaria de la masía, acudió a comprobar el estado del rebaño, se encontró las tripas, cabezas y pieles de los animales amontonadas en la nave. En el suelo todavía podía verse un reguero de sangre desde el lugar donde mataron a los animales hasta el sitio donde los despellejaron.
No es la primera vez que los delincuentes allanan la masía de los Segarra. La familia reclama más presencia de los agentes de seguridad en las calles y, sobre todo, por las noches. Temen que los ladrones vuelvan a su finca y se sienten incapaces de afrontan un nuevo robo tan violento.



La Feria es además el lugar idóneo para degustar y comprar el vino de la Tierra como el “Alar de Sorolla” que como dice su descripción:
“bonito color rubí de capa media baja. Aromas a frutillos rojos con ligeros toques minerales, tiza y con copa parada, vienen ligeros cítricos. Aunque no lo sea en el fondo recuerda levemente a un maceración carbónica. En boca se presenta con buena entrada, redondez, rico aunque el final es corto. Un vino bien hecho, fácil de tomar y si su precio está en torno a los 6 euros sería una gran adquisición. A los 20 minutos nos aparecen en nariz ligeras notas de reducción, que no molestan, gana en complejidad y su paso por boca se hace más amplio. Siguen, frutillos rojos, gominolas rojas.... “
Teniendo en cuenta lo anteriormente dicho y situado en ese rango...el vino me gusto.

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