
La Peña Cuna del Cachirulo de Calatayud celebró su aniversario el pasado domingo en una jornada popular en la que no faltó la Ronda Jotera, la comida de confraternidad y la imposición de los Cachirulos de Honor 2010, que se conceden desde el año 1984. Con este último acto, la organización cultural rinde homenaje "a personas y grupos con una reconocida trayectoria y dedicación al folclore aragonés". Esta vez, José Antonio Pedrós, fue el reconocido por su faceta de bailador y cantador de jotas, entre otras cosas.
José Antonio Pedrós ha sabido impulsar, sostener y dignificar la Jota a través del Grupo Malandía. Los Sitios de Alcañiz, el Bolero y un estudio siempre constante de investigación de trajes, atuendos y coreografía han hecho de su grupo un referente sin el que ahora no se podría entender la Jota en el Bajo Aragón.
José Antonio Pedrós ha sabido impulsar, sostener y dignificar la Jota a través del Grupo Malandía. Los Sitios de Alcañiz, el Bolero y un estudio siempre constante de investigación de trajes, atuendos y coreografía han hecho de su grupo un referente sin el que ahora no se podría entender la Jota en el Bajo Aragón.

Su escuela de Jota, en todas sus facetas, trae a profesionales de cada especialidad para impartir docencia curso tras curso, y su esfuerzo se ve en cada actuación.
Pero lo que diferencia a su grupo, y a él mismo, respecto a otros pseudo-profesionales, es el sentimiento y el orgullo.
El sentimiento y orgullo de ser aragonés y de ser sabedor de hacer las cosas bien.
Enhorabuena otra vez José Antonio. Enhorabuena Felipe Malandía.



Cuenta Demetrio Galán Bergua, que: "En cierta ocasión, en una sala de fiestas de Barcelona, José Oto cantaba maravillosamente sus célebres estilos de jota que provocaban repetidas ovaciones. En una de las primeras filas estaba un individudo de tipo achulado y gesto de matón. Y cuando Oto llevaba cantadas media docena de tonadas, al terminar la última, el necio, cretino y salvaje espectador, lanzó al escenario una moneda de cobre que cayó a los pies de nuestro jotero. (...) Oto sí que acusó la gamberrada y, con mucha tranquilidad, se agachó, recogió la moneda, la levantó a la vista del auditorio, la arrojó con fuerza hacia los bastidores y, mirando fijamente al imbécil, exclamó dirigiéndose a la rondalla: "Allá va mi despedida..." Y con los ojos echando fuego (...) espetó la famosa anterior copla.






Este año el tema de "las civilizaciones" fué el que le dió motivo.
Y es que desde al menos unos años, el misterio está por resolver.
Todos ponen su unión, su creatividad y sus aciertos, entre todos lo hacen.
Pero esa efímera alfombra, sólo dudará hasta que por ella pase la procesión.
Y es que "



